LA FORTUNA DEL DUENDE

Hace unos años había un zapatero muy pobre que vivía con su esposa por la chacra. Aunque él trabajaba con mucha dedicación y sus zapatos eran de excelente calidad, no ganaba lo necesario para mantener a su familia.

Un día mientras caminaba por las calles en busca de cuero, escuchó a dos hombres, en estado de ebriedad, hablar sobre un duende que daba obsequios. En su desesperación, el zapatero decidió contactarse con el ser y dejar bajo su árbol de higo unas monedas y miel a cambio de obtener la ayuda del duende.

A la mañana siguiente, se dió con la sorpresa de encontrar una barra de oro envuelta en un trapo viejo bajo su árbol, desde ese día el zapatero dejaba pequeñas ofrendas todas las noches. Fue tan rápida su estabilidad económica que los vecinos empezaron a murmurar y a tener curiosidad. Por lo que, un día decidieron pernoctar toda la noche y espiar alrededor de la casa del zapatero.

A lo lejos, uno de ellos, logró observar una silueta extraña bajando del árbol de higo. Del susto se quedó inmóvil por unos segundos y luego se cayó. El duende al escuchar el ruido se escondió temeroso y desde entonces no volvió a dejar barras de oro al zapatero.