EL PATO VOLADOR

Un hombre conocido por los pobladores como Don Santos, trabajaba de guardián en el bosque. Una noche sentía tanto frío que decidió dejar su puesto para ir a casa por un abrigo.

Con cautela tomó su bicicleta y se dirigió a su casa sin ser visto por su jefe, en el camino, por la avenida Arequipa, escuchó el aleteo de un ave. Al mirar sobre su cabeza vio pasar hacia el pueblo un pato negro, enorme en comparación a otros de su especie.

La experiencia hubiese pasado desapercibida de no ser porque un extraño sentimiento de temor invadió su ser. Un escalofrió recorrió su cuerpo, dejándolo paralizado, Y quién no, la extraña ave se detuvo en el cruce de la calle Iquitos y Lima y tomó la forma de una mujer que desapareció al voltear la esquina, hasta que el recuerdo de sus hijos lo hizo volver en sí.

Don Santos pedaleó rápidamente a su casa, aturdido por lo que había presenciado. Pensó en despertar a su mujer y contarle lo ocurrido, pero finalmente decidió no alterar la tranquilidad de su familia y tras tomar su casaca volvió al trabajo.

Al día siguiente narró lo ocurrido a sus amigos. Algunos confirmaron su historia.